Me gusta tu intensidad

Quien ha ido alguna vez a clases de bailes latinos, sabe que se acostumbra a hacer rotar las parejas para que todos bailen con todos. Esto tiene dos caras, por un lado puedes morirte de vergüenza si te sientes patoso porque eso se evidencia con cada una de las chicas de la clase o, por otro lado, lo disfrutas porque así tienes tu “momento” con todas ellas y, evidentemente, disfrutarlo… llámame tonto, pero a mí me mola 😉 Continuar leyendo “Me gusta tu intensidad”

Deseos en El Jardín del Edén

El sábado pasado retomé, sin planearlo, algo que hacía tiempo me ilusionó pero se quedó apartado por practicidad y otras razones que no vienen al caso. Retomé mi idea de descubrir, de la mano de mi compañera de vida y aventuras, clubes swinger en los que no hubiera estado nunca antes.

Con nueva pareja y roles intercambiados, cuando fui el que se dejaba llevar siendo ahora por el quien se dejan llevar, nos animamos a visitar el club recientemente abierto en las afueras de Barcelona “El Jardín del Edén”. Continuar leyendo “Deseos en El Jardín del Edén”

Para procesarlo, me retiro

Se dará alguna situación que me disparará alguna alarma. Algo que habrás dicho o hecho, algo que habrás posteado, algún comentario que le habrás escrito a alguien, un juego teóricamente inocente, un atisbo de flirteo, un deseo que habré intuido en ti, algo que querrás hacer con alguien o a alguien. En ese momento será cuando mi parte más emocional se revolucionará, querrá gritar, estallar de rabia… Continuar leyendo “Para procesarlo, me retiro”

Pesca de altura en Wallapop

Tuve una de mis ideas de bombero. Esas que te vienen a la cabeza en alguno de los trayectos de tren camino al trabajo. Por cierto que estoy descubriendo que son muy productivos e inspiradores si los aprovechas para, como por ejemplo ahora, escribir en mi libreta. Pues eso, que fue una idea de las que normalmente terminan quedándose en eso, una idea; pero esta vez medio en broma, medio en serio, quise llevarla a cabo como prueba de concepto o experimento social. Continuar leyendo “Pesca de altura en Wallapop”

Sólo necesitaba que yo fuera oxígeno

Es un torbellino de emociones, siempre lo es. No sólo está en su cabeza, toda esa energía se le escapa por todos los poros de su piel y la envuelve por completo arrastrándote a ti si te encuentras muy cerca de ella… de su piel; y es que yo lo estaba, muy cerca, porque quería tocársela, acariciársela, olérsela y mordérsela. Se me contagiaron sus nervios. Consiguió descolocarme y eso no es fácil. Continuar leyendo “Sólo necesitaba que yo fuera oxígeno”

Nuestros sexos dormidos

¿Sabes cuándo te encuentras entre el mundo de los sueños y a lo que llamamos “realidad”? ¿En ese limbo en que eres esencia de ti mismo, no mientes, se esfuman la razón, las convenciones sociales e incluso tu propia moral ha desaparecido? Tu mente está en una especie de trance, divagando entre el inconsciente, los deseos y sucumbiendo a la voluntad de tu cuerpo. Pues en ese momento fue cuando me encontré con su piel y su calor. Continuar leyendo “Nuestros sexos dormidos”

Mi momento microondas

Parto de la premisa que ella no es mía y, por lo tanto, no es algo que pueda ni deba controlar. Hace tiempo que aprendí que mi jaula de oro tendría que mantener siempre la puertecita abierta para que, si este bello pájaro se queda dentro, sea porque así lo desea no porque lo mantenga encerrado. Cuando la conocí, la conocí libre y esta libertad es uno de sus rasgos fundamentales y, por ellos, es por lo que me enamoré de ella. Prefiero amarla y perderla libre que poseerla encadenada porque, entonces, eso no sería amar. Continuar leyendo “Mi momento microondas”