Dos Venus de la mano

No era la primera vez que tocaba el cuerpo perfectamente esculpido y decorado por varios insinuantes tatuajes de esa mujer de rizos color rojo fuego que me recordaba cuán ardiente puede llegar a ser. Ya conocía de su entrega apasionada al haber presenciado, cuando aún éramos desconocidos, cómo consumía a cinco hombres a la vez dejándolos exhaustos en su empeño vagamente satisfecho de saciarla. Continuar leyendo «Dos Venus de la mano»

Deseos en El Jardín del Edén

El sábado pasado retomé, sin planearlo, algo que hacía tiempo me ilusionó pero se quedó apartado por practicidad y otras razones que no vienen al caso. Retomé mi idea de descubrir, de la mano de mi compañera de vida y aventuras, clubes swinger en los que no hubiera estado nunca antes.

Con nueva pareja y roles intercambiados, cuando fui el que se dejaba llevar siendo ahora por el quien se dejan llevar, nos animamos a visitar el club recientemente abierto en las afueras de Barcelona “El Jardín del Edén”. Continuar leyendo «Deseos en El Jardín del Edén»

Mi momento microondas

Parto de la premisa que ella no es mía y, por lo tanto, no es algo que pueda ni deba controlar. Hace tiempo que aprendí que mi jaula de oro tendría que mantener siempre la puertecita abierta para que, si este bello pájaro se queda dentro, sea porque así lo desea no porque lo mantenga encerrado. Cuando la conocí, la conocí libre y esta libertad es uno de sus rasgos fundamentales y, por ellos, es por lo que me enamoré de ella. Prefiero amarla y perderla libre que poseerla encadenada porque, entonces, eso no sería amar. Continuar leyendo «Mi momento microondas»

Nosotras ya sabíamos cómo iba terminar la noche

“Que yo esté pachucha no implica que tú tengas que quedarte encerrado en casa, con uno que pringue ya es suficiente, sal y pásatelo bien.” Todo ha empezado, bueno, mejor dicho todo empezó ayer con esta frase que me dijo mi pareja y por lo que decidí finalmente ir a la cena a la que me había invitado una desconocida con la que tenía contacto por Facebook. Continuar leyendo «Nosotras ya sabíamos cómo iba terminar la noche»

Me acordaré toda la vida de ese 1 de junio de 2015

El portal de su casa queda justo a la mitad de la cuadra así que, viniera yo por donde viniera, desde que girara la esquina hasta llegar hasta ella, recorrería varios metros que estaba convencido de que se me antojarían eternos… Y así fue. Continuar leyendo «Me acordaré toda la vida de ese 1 de junio de 2015»