Pesca de altura en Wallapop

Tuve una de mis ideas de bombero. Esas que te vienen a la cabeza en alguno de los trayectos de tren camino al trabajo. Por cierto que estoy descubriendo que son muy productivos e inspiradores si los aprovechas para, como por ejemplo ahora, escribir en mi libreta. Pues eso, que fue una idea de las que normalmente terminan quedándose en eso, una idea; pero esta vez medio en broma, medio en serio, quise llevarla a cabo como prueba de concepto o experimento social. Continuar leyendo «Pesca de altura en Wallapop»

Sólo necesitaba que yo fuera oxígeno

Es un torbellino de emociones, siempre lo es. No sólo está en su cabeza, toda esa energía se le escapa por todos los poros de su piel y la envuelve por completo arrastrándote a ti si te encuentras muy cerca de ella… de su piel; y es que yo lo estaba, muy cerca, porque quería tocársela, acariciársela, olérsela y mordérsela. Se me contagiaron sus nervios. Consiguió descolocarme y eso no es fácil. Continuar leyendo «Sólo necesitaba que yo fuera oxígeno»

Nuestros sexos dormidos

¿Sabes cuándo te encuentras entre el mundo de los sueños y a lo que llamamos “realidad”? ¿En ese limbo en que eres esencia de ti mismo, no mientes, se esfuman la razón, las convenciones sociales e incluso tu propia moral ha desaparecido? Tu mente está en una especie de trance, divagando entre el inconsciente, los deseos y sucumbiendo a la voluntad de tu cuerpo. Pues en ese momento fue cuando me encontré con su piel y su calor. Continuar leyendo «Nuestros sexos dormidos»

Mi momento microondas

Parto de la premisa que ella no es mía y, por lo tanto, no es algo que pueda ni deba controlar. Hace tiempo que aprendí que mi jaula de oro tendría que mantener siempre la puertecita abierta para que, si este bello pájaro se queda dentro, sea porque así lo desea no porque lo mantenga encerrado. Cuando la conocí, la conocí libre y esta libertad es uno de sus rasgos fundamentales y, por ellos, es por lo que me enamoré de ella. Prefiero amarla y perderla libre que poseerla encadenada porque, entonces, eso no sería amar. Continuar leyendo «Mi momento microondas»

Nosotras ya sabíamos cómo iba terminar la noche

“Que yo esté pachucha no implica que tú tengas que quedarte encerrado en casa, con uno que pringue ya es suficiente, sal y pásatelo bien.” Todo ha empezado, bueno, mejor dicho todo empezó ayer con esta frase que me dijo mi pareja y por lo que decidí finalmente ir a la cena a la que me había invitado una desconocida con la que tenía contacto por Facebook. Continuar leyendo «Nosotras ya sabíamos cómo iba terminar la noche»

El intercambio de lenguas

Hacía mucho que no jugaba a imaginar la historia de las personas que se sientan en otra mesa, pero esta vez mi mente pervertida lo está haciendo más divertido… esa pareja, por ejemplo, se nota que no son pareja, ni siquiera parecen amigos o aún diría más, se han visto hace apenas una o dos horas por primera vez. Continuar leyendo «El intercambio de lenguas»

Me acordaré toda la vida de ese 1 de junio de 2015

El portal de su casa queda justo a la mitad de la cuadra así que, viniera yo por donde viniera, desde que girara la esquina hasta llegar hasta ella, recorrería varios metros que estaba convencido de que se me antojarían eternos… Y así fue. Continuar leyendo «Me acordaré toda la vida de ese 1 de junio de 2015»