Algún abrazo mío

Quien ha probado algún abrazo mío ha notado lo intensos y profundos que son.
Porque abrazo con el alma.

Mis brazos son meras extensiones de mi pecho, largos y fuertes a la par que cálidos y tiernos, rodean por completo y se extienden abarcando prácticamente todo tu cuerpo fundiéndome en ti. Mi altura permite que reposes tu cabeza en mí escuchando cómo mi corazón arrítmico te susurra lo que se asemeja a una nana al oído. El tiempo parece detenerse al disolverse las prisas. Mi piel absorbe miedos y preocupaciones, aquí dentro nada puede dañarte, no lo permito.

Cuando abrazo no sólo uso mis brazos, mis manos y mis dedos. Todo mi cuerpo se presta a ese menester, mis ojos abrazan tu mirada, mi mejilla acaricia tu pelo, mi pecho, mi vientre y mis muslos reconocen el tacto de tu pecho, tu vientre y tus muslos, hasta mis labios se dedican a abrazarte a besos.

Para mí, un abrazo es tanto o incluso más íntimo que un beso. Tanto que a veces lo siento sexo, de ese lento, eterno y que sin duda es hacer el amor.

No te extrañes, entonces, si ese abrazo que me has pedido empiece de pie, vestidos y calmados tornándose sexo, desnudos, tumbados entre sábanas y ansiándonos.

Es entonces, cuando estoy dentro de ti, que siento el abrazo como completo, como perfecto como infinito y único.

Déjame abrazarte y siéntelo.

2 comentarios en “Algún abrazo mío

  1. Me encanta pensar en ese tipo de abrazos, comparto contigo el parecido con el sexo y me encanta esa entrega incesable de un cuerpo acompañando al otro hasta la perfecta compenetración. Llámalo sexo, amor o abrazo, pero siento tu ser cuando nuestros cuerpos se unen y una vez dentro de mi, lo que realmente se completa no es el abrazo sino la sensación de haber logrado llegar hasta lo mas íntimo de la persona que tienes a tu lado.

  2. Me encanta pensar en ese tipo de abrazos, comparto contigo el parecido con el sexo y me encanta esa entrega incesable de un cuerpo acompañando al otro hasta la perfecta compenetración. Llámalo sexo, amor o abrazo, pero siento tu ser cuando nuestros cuerpos se unen y una vez dentro de mi, lo que realmente se completa no es el abrazo sino la sensación de haber logrado llegar hasta lo mas íntimo de la persona que tienes a tu lado.

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