Mis microrromances

“Lo que hacemos en un club es sólo sexo y no hay sentimientos”. Ya sea porque tengan esa norma o porque asegurándolo se sienten más seguras, esa es una afirmación que repiten constantemente muchas parejas swinger; casi como un mantra.

Bueno, pues hace tiempo que me di cuenta de que, por lo menos en mi caso, no es así y, sinceramente, estoy convencido que, aunque lo nieguen, a todo el mundo nos pasa igual. Leí en algún lado que cuando compartes intimidad con una persona más de dos veces, quieras o no, se genera un vínculo emocional. No digo que te enamores, pero por lo menos, cariño sí que habrá.

Al fin y al cabo, somos animales sociales y estamos programados para establecer vínculos y yo no sé si es porque soy así o porque, al asumirlo, me permito dejarme ir y disfrutarlo sin prejuicios al respecto, pero si follando con una perfecta desconocida, al mirarnos, en medio de un beso o un gemido, aflora en mí un sentimiento… no lo reprimo, lo dejo desarrollarse dentro de mí y lo disfruto.

Así es, pues, que cuando follo en un club, prácticamente siempre lo vivo tan intensamente que siento estar haciendo el amor con mi compañera de placer… y creo que eso se nota. Algo que he escuchado muchas veces esa frase de “el sexo sin amor está bien, pero el sexo con amor es mucho mejor”, pues imagínate poder disfrutar de esa mayor intensidad en prácticamente en cada beso, cada caricia, cada penetración y cada orgasmo con cada una de las personas con las que lo comparto a lo largo de una noche en un club.

Los sentimientos, sean considerados “buenos” como el deseo o la excitación o considerados “malos” como los celos o la envidia no son peligrosos en sí mismos. El peligro aparece al perder la serenidad sucumbiendo a ellos permitiéndoles que te controlen y cometiendo actos viscerales sin darnos cuenta de que estamos ante otra persona que siente y padece y que tenemos poder para hacerle daño. Cuando somos consciente de ello y, mediante la archiconocida gestión emocional, evitamos que esos sentimientos dicten nuestro comportamiento es cuando estamos siendo emocionalmente inteligentes y cuando podremos disfrutar de todos esos sentimientos sin sufrir consecuencias catastróficas para nosotras mismas ni quien nos rodea.

Todos esos sentimientos que nacen, crecen y mueren en mí son lo que me permitió despertarme ayer lunes con el increíble recuerdo de haber estado la noche anterior haciendo el amor con varias personas, a la vez y durante horas.

Ahora, si queréis seguir diciendo que lo que pasa en un club es solo sexo y que no hay sentimientos, seguid… que yo continuaré disfrutando de mis microrromances.

2 opiniones en “Mis microrromances”

  1. Eres tan grande! Tan sensible tan especial, tan único! Y eso hace sentir a los que te rodean… Especiales y único. Y x ese rato para ti y los microromanses lo das todo. Das lo mejor de ti siempre…. Feliz de tenerte en mi vida, de está maravillosa manera, no dejo de aprender contigo y de emocionarme, x tener la suerte de haberte conocido.
    Gracias y te quiero!

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